sábado, 28 de enero de 2012

TRABAJAR MUCHO PROVOCA MAS RIESGOS DE DEPRESION......

Trabajar mucho, más riesgo de depresión


Trabajador

Los que trabajan 11 horas o más tienen el doble de riesgo de sufrir depresión.

Los empleados que trabajan largas horas, unas 11 o más, tienen el doble de riesgo de sufrir depresión que aquéllos que trabajan un horario normal de siete u ocho horas, dice un estudio.

La investigación, publicada en PLoS One, siguió a unos 2.000 empleados públicos británicos de mediana edad.

En el pasado ya ha habido otros estudios sobre el impacto de trabajar largas horas y el riesgo de que un individuo sufra trastornos psicológicos, como ansiedad o dificultad para dormir.

Pero hasta ahora no se había logrado obtener una conclusión clara sobre el impacto del trabajo excesivo y el riesgo de depresión.

Uno de los principales problemas, afirman los investigadores, es que es difícil comparar el número de horas adicionales trabajadas porque no existe una clasificación estándar de lo que es el "tiempo adicional" de trabajo.

El estudio siguió a los participantes durante un promedio de 5,8 años.

Para la investigación los científicos utilizaron datos del llamado Estudio Whitehall II, que sigue desde 1985 a empleados de 20 departamentos del servicio civil en Londres con una edad de entre 35 y 55 años.

Al inicio y final del estudio los participantes, respondieron a cuestionarios para conocer el estado de su salud mental y el número de horas que trabajaban.

Problema global

Los investigadores eligieron a trabajadores que estuvieron empleados durante todo el tiempo del estudio y descartaron a los que habían sufrido alguna enfermedad psiquiátrica durante ese tiempo.

La muestra estudiada total fue de 2.123 empleados: 1.626 hombres y 497 mujeres.

Los cuestionarios iniciales mostraron que ninguno de los individuos presentaba alguna enfermedad psicológica.

"Aunque ocasionalmente trabajar horas extra puede traer beneficios para el individuo o la sociedad, es importante reconocer que trabajar horas excesivas también está asociado con un incremento en el riesgo de una depresión grave"

Dra. Marianna Virtane

Para el estudio, los participantes debían responder a la pregunta de "en un día normal de semana, ¿cuántas horas pasa aproximadamente en actividades de trabajo (durante el día y trabajo llevado a su casa)?".

Las respuestas fueron clasificadas como horario estándar (de 7 u 8 horas), una o dos horas de trabajo extra (9 y 10 horas) y tres o cuatro horas de trabajo extra (11 y 12 horas).

Al final del estudio los resultados mostraron que entre aquellos que trabajaban 11 horas o más se vio un riesgo 2,43 veces más grande de sufrir un episodio depresivo mayor que aquellos con un horario de 7 u 8 horas diarias.

E incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta factores como alguna enfermedad física crónica, tabaquismo, consumo de alcohol, presión laboral y apoyo social vinculado al trabajo, no se vio un impacto en la asociación entre horas extra trabajadas y riesgo de depresión.

El estudio no investigó cuáles podrían ser las causas de esta asociación, pero creen que las largas horas trabajadas podrían afectar la salud mental cuando surgen conflictos familiares a causa de éstas, o porque el individuo presenta dificultades para "desconectarse" del trabajo o por un incremento prologando en los niveles de cortisol (la hormona del estrés).

Tal como señala la doctora Marianna Virtane, quien dirigió el estudio, la depresión, junto con otros trastornos mentales comunes, ya se convirtieron en todo el mundo en un problema importante de salud pública y por eso es importante analizar las probables fuentes de esta enfermedad.

"Hasta ahora se desconoce la etiología exacta de la depresión, pero se asume extensamente que es multifactorial e involucra factores genéticos, biológicos y psicosociales".

"Aunque ocasionalmente trabajar horas extra puede traer beneficios para el individuo o la sociedad, es importante reconocer que trabajar horas excesivas también está asociado con un incremento en el riesgo de una depresión grave" afirma la investigadora.

miércoles, 25 de enero de 2012

LA FALTA DE ACTIVIDAD SEXUAL PROVOCA ANSIEDAD Y DEPRESION..EN EL RECURSO HUMANO Y MENOS PRODUCTIVIDAD.

LA FALTA DE ACTIVIDAD SEXUAL PROVOCA ANSIEDAD Y DEPRESION..EN EL RECURSO HUMANO Y MENOS PRODUCTIVIDAD.-

Practicar sexo es seguro para el corazónLos pacientes con enfermedades cardiovasculares pueden practicar sexo sin riesgo.Las declaraciones han sido afirmadas por la Asociación Americana del Corazón.
Aseguran que la falta de actividad sexual provoca ansiedad y depresión.
Practicar sexo es seguro para el corazón.Los pacientes con una enfermedad cardiovascular estable pueden tener relaciones sexuales sin que esto suponga un riesgo para su salud, según afirman expertos de diferentes disciplinas en un comunicado de la American Heart Association (AHA).
En las declaraciones, publicadas en la versión web de la revista Circulation: Journal of the American Heart Association, Glenn Levine, investigador, afirma que “la actividad sexual aporta una mayor calidad de vida a personas que sufren alguna enfermedad cardiovascular, y a sus parejas". “Algunos pacientes con este tipo de enfermedades tienden a posponer sus relaciones sexuales pese a que es relativamente seguro para ellos“, reconoce Levine, autor principal de las declaraciones.
Esta carenci
a acarrea consecuencias negativas ya que a menudo se relaciona con ansiedad y depresión. Otro argumento de los expertos es que la probabilidad de sufrir afecciones cardiacas, como dolores en el pecho o ataques al corazón, es reducida en el lapso de tiempo que dura un encuentro erótico.
CONSEJOS
Sin embargo Levine admite que “para algunos pacientes, como los que sufren una enfermedad cardiaca severa y que presentan síntomas incluso en reposo, puede ser razonable aplazar su actividad sexual hasta que estén evaluados y estabilizados”.
En el documento, la AHA recomienda que tras ser diagnosticados, los pacientes deberían ser evaluados por su médico antes de reanudar la actividad sexual. Para quien haya sufrido un ataque al corazón o insuficiencia cardíaca, el ejercicio físico regular y la rehabilitación pueden reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Entre sus recomendaciones la Asociación Americana del Corazón también propone a las mujeres con problemas del corazón que acudan a recibir consejo sobre si conviene y es seguro usar métodos anticonceptivos y pasar por un embarazo.

LA ANSIEDAD O DEPRESION LABORAL Y SU EFECTO EN EL RECURSO HUMANO.....

La ansiedad laboral es uno de los trastornos de mayor repercusión en los últimos años. Se estima que más del 14% de la población sufre episodios de ansiedad laboral o estrés producido por el exceso de trabajo, o bien por realizar tareas laborales en ambientes poco propicios o con un alto nivel de negatividad.
La ansiedad laboral, también llamada “burn out”, es una patología un tanto novedosa y propia de los nuevos tiempos. La ansiedad laboral está relacionada con el ámbito laboral y el estilo de vida que se lleva, tanto dentro como fuera de él. Es un trastorno emocional provocado por el trabajo que conlleva graves consecuencias físicas y psicológicas cuando el fenómeno se somatiza. En los últimos tiempos, la ansiedad la
boral es uno de los principales motivos de deserción de los trabajos.
Entre los principales síntomas de la ansiedad laboral, se pueden llegar a experimentar sensaciones de astenia y agitación al mismo tiempo (tic nerviosos, temblor de manos); palpitaciones; taquicardia y pinchazos en el pecho; aumento de la tensión arterial; dolores musculares, sobre todo en la zona lumbar; cefaleas; problemas digestivos; trastornos del sueño e inapetencia sexual. Por otro lado, un estado de ansiedad laboral, pone en funcionamiento un círculo vicioso del cual es difícil salir.

Las personas que padecen ansiedad laboral ocupan la mayor parte de las horas del día pensando en situaciones desencadenas en el trabajo, les cuesta conciliar el sueño, no se alimentan de buena forma y cuentan con un nivel de tensión crónico con consecuencias físicas y psicológicas que pueden desencadenar en problemas de salud de gravedad. Estos síntomas terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado, que opta por aislarse y quedarse solo.